Tórtugas Galápagos

Cuando hablamos de la tortuga terrestre más grande del mundo, nos referimos a la Tortuga Galápagos, este reptil habita la mayor parte de su vida en la tierra y se conoce que puede llegar a vivir muchísimos años.

El conjunto de tortugas de las Galápagos o conjunto de tortugas gigantes de las Galápagos es un compedio de 15 especies (13 existentes y 2 extintas) de tortugas muy grandes del género Chelonoidis (que también contiene otras tres especies de Sudamérica continental).

Son las especies de tortugas más grandes que existen, y algunas de las tortugas de Galápagos modernas pesan hasta 417 kg. Con una duración de vida en la naturaleza de más de 100 años, son uno de los vertebrados más longevos.

¿Sabías qué...?
Las tortugas de Galápagos en cautividad pueden vivir hasta 177 años. Por ejemplo, un ejemplar en cautividad, Harriet, vivió al menos 175 años. Los exploradores españoles, que descubrieron las islas en el siglo XVI, las bautizaron con el nombre de galápago, que significa «tortuga»
.

Características de las Tortugas Galápagos

Características de las Tortugas Galápagos

Conocida como la más grande de su especie, la Tortuga Galápago puede pesar hasta 400 kilogramos, dentro de este grupo de tortugas se encuentran 10 sub especies con comportamientos distintos.

A continuación mencionaremos algunos datos de interés acerca de esta especie:

  • Nombre científico: Geocholone Nigra.
  • Origen: Islas Galápagos.
  • Hábitat: Suelos de lava.
  • Promedio de vida: Alrededor de 100 años o más.

Esta tortuga gigante suele ser sedentaria, aunque algunas les gusta explorar y buscar nuevos espacios para habitar, su característica más similar es que todas buscan refugio del sol cuando el calor es muy elevado.

Tortugas, Galapagos
Alexas_Fotos / Pixabay

Son animales curiosos, y cuando algo llama su atención se acercan para olfatearlo e inclusive morderlo, siempre y cuando esto no les resulte algo peligroso. Pueden clasificarse en tres especies:

  1. Caparazón de domo, características por ser de cuello corto.
  2. Caparazón de silla, animales de cuellos largos con una elevación frontal que les permite extenderlo para alimentarse.
  3. Mixta, de piel con textura rugosa y con escamas.

El caparazón de estas tortugas puede ser entre tonos grises y negros, sus extremidades son gruesas para soportar su peso corporal, aunque es un animal grande, su cuello lo es mucho más.

Esta longitud del cuello le facilita alcanzar su comida en las ramas más inferiores de los árboles, algunas de estas tortugas observadas, mostraron tener un cuello que alcanza hasta el metro de largo desde el suelo.

Este reptil terrestre absorbe la vitamina D proveniente de los rayos de sol para nutrir su caparazón y aunque algunas de ellas prefieren la sombra para descansar, otras disfrutan explorando terrenos.

También se sabe que las Tortugas Galápagos disfrutan pasar tiempo en aguas de poca profundidad, donde se puedan hidratar y refrescarse cuando el ambiente se vuelve muy cálido.

Esta especie de tortugas puede transmitir a los seres humanos la bacteria salmonela, que se hospeda en el tracto digestivo de las Galápagos y así provocar la salmonelosis.

La tortugas de las Galápago: Una especie gigantesca

La tortugas de las Galápago: Una especie gigantesca

El descubridor de las Islas Galápagos, Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, escribió en 1535 que había «tortugas tan grandes que cada una de ellas podría llevar a un hombre encima.»

El naturalista Charles Darwin comentó tras su viaje tres siglos después, en 1835, que:

«Estos animales alcanzan un tamaño inmenso… varios son tan grandes que se necesitan seis u ocho hombres para levantarlos del suelo».Charles Darwin

Los individuos más grandes registrados han alcanzado pesos de más de 400 kg  y longitudes de 1,87 metros.

El solapamiento de tamaños es extenso con la tortuga gigante de Aldabra, sin embargo, tomada como especie, la tortuga de Galápagos parece ser en promedio ligeramente más grande, con pesos superiores a 185 kg siendo ligeramente más común. El peso de las especies de mayor tamaño oscila entre 272 y 317 kg en los machos maduros y entre 136 y 181 kg en las hembras adultas.

Sin embargo, el tamaño es variable entre las islas y las especies; las de la isla Pinzón son relativamente pequeñas con un peso máximo conocido de 76 kg y una longitud de caparazón de aproximadamente 61 cm  en comparación con el rango de 75 a 150 cm en las tortugas de la isla Santa Cruz.

Tortugas, Galapago
Parker_West / Pixabay

El gigantismo de las tortugas fue probablemente un rasgo útil en los continentes que fue fortuitamente útil para la colonización exitosa de estas remotas islas oceánicas más que un ejemplo de gigantismo insular evolucionado.

Las tortugas de gran tamaño tendrían más posibilidades de sobrevivir al viaje sobre el agua desde el continente, ya que pueden mantener la cabeza a una mayor altura sobre el nivel del agua y tienen una menor relación superficie/volumen, lo que reduce la pérdida osmótica de agua.

Sus importantes reservas de agua y grasa permitirían a las tortugas sobrevivir a largas travesías oceánicas sin alimentos ni agua dulce, y soportar el clima de las islas, propenso a la sequía. Un mayor tamaño les permitía tolerar mejor las temperaturas extremas gracias a la gigantotermia.

Se han descrito fósiles de tortugas gigantes de Sudamérica continental que apoyan esta hipótesis de gigantismo anterior a la colonización de las islas

¿Qué come la Tortuga Galápagos?

La tortuga de Galápagos es de metabolismo lento, capaz de almacenar grandes cantidades de agua, le permiten pasar largos periodos sin tener la necesidad de alimentarse e hidratarse.

La dieta de las Galápagos, se basa principalmente en hierbas y hojas, son animales de muy buen apetito, cuando son criadas como mascotas su fuente alimenticia debe ser a base de frutas, verduras y alimento vivo.

Otro de los alimentos que come la tortuga gigante, en su hábitat natural son los cactus, flores, y algunas frutas y bayas. Generalmente, son holgazanas y durante su vida pueden dormir hasta 16 horas diarias.

Por lo que, como hemos comentado, las tortugas de las Galápagos son herbívoras y consumen una dieta de cactus, hierbas, hojas, líquenes, bayas, melones, naranjas y algodoncillo.

Se ha documentado que se alimentan de Hippomane mancinella (manzana venenosa), la guayaba endémica Psidium galapageium, el helecho acuático Azolla microphylla, la bromelia Tillandsia insularis y el tomate de Galápagos Solanum cheesmaniae.

¿Sabías qué...?
Los ejemplares jóvenes comen una media del 16,7% de su propio peso corporal en materia seca al día, con una eficiencia digestiva aproximadamente igual a la de los mamíferos herbívoros que fermentan el intestino posterior, como los caballos y los rinocerontes.

Las tortugas adquieren la mayor parte de su humedad del rocío y la savia de la vegetación (en particular del cactus Opuntia); por tanto, pueden sobrevivir más de 6 meses sin agua. Pueden aguantar hasta un año sin comida ni agua, sobreviviendo al descomponer su grasa corporal para producir agua como subproducto. Las tortugas también tienen un metabolismo muy lento.

Cuando tienen sed, pueden beber grandes cantidades de agua muy rápidamente, almacenándola en sus vejigas y en la «raíz del cuello», lo que las convirtió en útiles fuentes de agua en los barcos. En las islas áridas, las tortugas lamen el rocío matutino de las rocas, y la acción repetida durante muchas generaciones ha formado depresiones en las propias rocas.

¿Dónde vive la Tortuga Galápagos?

¿Dónde vive la Tortuga Galápagos?

La Tortuga Galápagos se puede localizar dependiendo de su especie, por ejemplo, las de caparazón de domo habitan en zonas húmedas con abundante vegetación.

Pueden encontrarse en volcanes adyacentes a la isla Santa Cruz, por su parte, las de caparazón de silla habitan en zonas de poca humedad y áridas, donde abundan cactus.

Cabe destacar que existe otra especie de la Tortuga Galápagos, conocida como mixta que puede ser localizada en el territorio de la isla de Santa Fe y es una mezcla de la tortuga de caparazón domo y la de caparazón de silla.

¿Qué tamaño puede llegar a alcanzar?

Dependiendo de la especie, estas tortugas de las islas Galápagos, pueden llegar a medir hasta un metro y medio de longitud, y alcanzar un peso de entre los 82 y 230 kilogramos.

Pese a esto, existen registros de mayores tamaños y pesos de esta especie de tortugas.

¿Cuándo se aparean las Tortugas Galápagos?

La época de apareamiento de la Tortuga Galápago puede durar todo el año, pero existe mayor actividad en los meses más cálidos. En el caso de las tortugas de caparazón de domo, pueden pasar días siguiendo a las hembras.

Un dato curioso es que las hembras son capaces de conservar el esperma del macho hasta por 7 años para ser usado luego, se conoce que le permite el acceso al macho levantando su cola y extendiéndola.

El proceso de apareamiento puede durar entre 10 y 20 minutos, en este tiempo el macho empuja su cloaca en la de las hembras haciendo gemidos y ruidos muy fuertes.

A diferencia de otras especies, la Tortuga Galápagos no llega a su madurez sexual dependiendo de su edad, sino de su tamaño, de esta forma al llegar a medir la mitad de lo que será su tamaño final, está lista para reproducirse.

¿Qué tamaño puede llegar a alcanzar?

¿Cómo y dónde depositan los huevos?

Cuando culmina el apareamiento de las Galápagos, las hembras viajan a la zona baja de las islas donde habitan, donde excavan un hueco en la arena de la playa.

Allí pueden depositar alrededor de 4 a 19 huevos, luego los cubren para que queden seguros y alejados de los animales que los puedan consumir, como las ratas.

Las crías nacen tras 5 meses, exactamente no se sabe cuántos años viven las tortugas gigantes, pero se estima que la edad de la tortuga Galápago podría alcanzar hasta 150 años.

Las hembras recorren hasta varios kilómetros entre julio y noviembre para llegar a las zonas de anidación en la costa seca y arenosa. La excavación del nido es una tarea agotadora y elaborada que puede llevar a la hembra varias horas al día durante varias semanas.

Se lleva a cabo a ciegas utilizando sólo las patas traseras para cavar un agujero cilíndrico de 30 cm de profundidad, en el que la tortuga pone hasta 16 huevos esféricos de cáscara dura que van de 82 a 157 gramos  de masa, y del tamaño de una bola de billar.

Tortugas, Galapago
Alexas_Fotos / Pixabay

La hembra hace un tapón de barro para el agujero del nido con tierra mezclada con orina, sella el nido presionando firmemente con su plastrón y los deja para que sean incubados por el sol. Las hembras pueden poner de una a cuatro nidadas por temporada.

La temperatura influye en el sexo de las crías, ya que los nidos de menor temperatura producen más machos y los de mayor temperatura, más hembras.

Esto está estrechamente relacionado con el tiempo de incubación, ya que las puestas tempranas se incuban durante la estación fría y tienen períodos de incubación más largos (produciendo más machos), mientras que los huevos puestos más tarde se incuban durante un período más corto en la estación cálida (produciendo más hembras).

¿Están en peligro de extinción?

Este es un animal que se encuentra en peligro de extinción, y esto se debe a que por su metabolismo que le permite vivir mucho tiempo sin alimento ni bebida, fue capturada como alimento en las embarcaciones.

Se conoce que quedan alrededor de 15 mil tortugas Galápagos con vida, así que son sumamente protegidas por el gobierno. Sobre su preservación, el centro Charles Darwin está teniendo resultados favorables.

¿Sabías qué...?
En 1970 la cantidad de tortugas era de 3.000 ejemplares solamente, y el motivo de esto además de su captura, se debió a los depredadores como cerdos que fueron introducidos en su ecosistema.

A causa de estos riesgos dentro de su hábitat natural, son consideradas en grave peligro y vulnerables, ya que los animales depredadores afectan su fuente de alimentos y suelen comer los huevos de las Tortugas Galápagos.

¿Están en peligro de extinción?

Ciclo de vida de estas tortugas

Los ejemplares jóvenes emergen del nido después de cuatro a ocho meses y pueden pesar sólo 50 g y medir 6 cm.

Cuando las tortugas jóvenes emergen de sus caparazones, cavarán su camino hacian la superficie, lo que les puede llevar varias semanas, aunque su saco vitelino puede sostenerlas hasta siete meses.

En condiciones particularmente secas, las crías pueden morir bajo tierra si están encerradas por el suelo endurecido, mientras que la inundación de la zona del nido puede ahogarlas. Las especies son inicialmente indistinguibles, ya que todas tienen el caparazón abombado.

Las crías permanecen en zonas bajas más cálidas durante sus primeros 10-15 años,encontrando peligros como la caída en grietas, el aplastamiento por la caída de rocas o el estrés térmico excesivo.

La madurez sexual se alcanza en torno a los 20-25 años en cautividad, y posiblemente a los 40 años en libertad.

Se cree que la esperanza de vida en la naturaleza supera los 100 años, lo que la convierte en una de las especies más longevas del reino animal.

¿Sabías qué...?
Harriet, un espécimen mantenido en el zoológico de Australia, era la tortuga de Galápagos más vieja conocida, habiendo alcanzado una edad estimada de más de 170 años antes de su muerte en 2006.

Chambers señala que Harriet tenía probablemente 169 años en 2004, aunque los medios de comunicación afirmaron la edad mayor de 175 en el momento de su muerte basándose en una línea de tiempo menos fiable.

El apareamiento

Como hemos mencionado más arriba, el apareamiento se produce en cualquier momento del año, aunque tiene picos estacionales entre febrero y junio en las tierras altas húmedas durante la temporada de lluvias.

Cuando los machos maduros se encuentran en la temporada de apareamiento, se enfrentan en una exhibición ritual de dominación, se levantan sobre sus patas y estiran el cuello con la boca abierta. Ocasionalmente, se muerden la cabeza, pero normalmente la tortuga más corta retrocede, concediendo los derechos de apareamiento al vencedor.

El comportamiento es más pronunciado en las especies de espalda de silla de montar, que son más agresivas y tienen cuellos más largos.

El preludio del apareamiento puede ser muy agresivo, ya que el macho embiste con fuerza el caparazón de la hembra con el suyo y le pellizca las patas.

La monta es un proceso incómodo y el macho debe estirarse y tensarse para mantener el equilibrio en una posición inclinada.

¿Sabías qué...?
La parte inferior cóncava del caparazón del macho le ayuda a equilibrarse cuando está a horcajadas sobre el caparazón de la hembra, y acerca su cloaca (que alberga el pene) a la cloaca dilatada de la hembra. Durante el apareamiento, el macho vocaliza con bramidos y gruñidos roncos, descritos como «gemidos rítmicos».

Ésta es una de las pocas vocalizaciones que hace la tortuga; otros ruidos se producen durante los encuentros agresivos, cuando luchan por enderezarse, y sisean cuando se retiran a su caparazón debido a la expulsión forzada de aire.

¿Qué depredadores tienen las tortugas galápagos?

¿Qué depredadores tienen las tortugas galápagos?

El halcón de Galápagos era antiguamente el único depredador autóctono de las crías de tortuga:

«Las tortugas jóvenes, tan pronto como salen del cascarón, son presas en gran número del halcón.»Charles Darwin

El halcón es ahora mucho más raro, pero los cerdos asilvestrados introducidos, los perros, los gatos y las ratas negras se han convertido en depredadores de los huevos y de las tortugas jóvenes. Las tortugas adultas no tienen depredadores naturales aparte de los humanos:

Las viejas parecen morir generalmente de accidentes, como por ejemplo al caer por precipicios. Al menos varios habitantes me dijeron que nunca habían encontrado una muerta sin una causa aparente».Charles Darwin

Historia de las tortugas galápagos

Las tortugas de Galápagos, como su nombre indica, son nativas de siete de las Islas Galápagos.

El tamaño y la forma del caparazón varían entre las poblaciones. En las islas con tierras de mucha humedad, las tortugas son más grandes, con caparazones abombados y cuellos cortos; en las islas con tierras bajas secas, las tortugas son más pequeñas, con caparazones «de espalda de silla de montar» y cuellos largos.

¿Sabías qué...?
Los análisis de Charles Darwin sobre las diferencias mencionadas más arriba, en su segundo viaje del Beagle en 1835, contribuyeron al desarrollo de su teoría de la evolución.

El número de tortugas disminuyó en más de 250.000 en el siglo XVI a un mínimo de alrededor de 15.000 en la década de 1970.

Este declive se debió a la sobreexplotación de la especie para la obtención de carne y aceite, la eliminación del hábitat para la agricultura y la introducción de animales no autóctonos en las islas, como ratas, cabras y cerdos.

Se cree que la extinción de la mayoría de los linajes de tortugas gigantes también fue causada por la depredación por parte de los seres humanos o de sus antepasados, ya que las tortugas no tienen depredadores naturales.

Historia de las tortugas galápagos

Las poblaciones de tortugas de al menos tres islas se han extinguido en tiempos históricos debido a las actividades humanas. Existen especímenes de estos taxones extintos en varios museos y también están siendo sometidos a análisis de ADN.

Doce especies de las quince originales sobreviven en la naturaleza; una decimotercera especie (Chelonoidis abingdonii) únicamente tenía un único individuo vivo conocido, mantenido en cautividad y apodado Lonesome George hasta su muerte en junio de 2012.

Se sabe que otras dos especies, Chelonoidis niger (la especie tipo del complejo) de la isla Floreana y una especie no descrita de la isla Santa Fe, se extinguieron a mediados y finales del siglo XIX.

Los esfuerzos de conservación, a partir del siglo XX, han dado lugar a la liberación de miles de jóvenes ejemplares en cautividad en sus islas ancestrales, y se estima que el número total de la especie ha superado los 19.000 ejemplares a principios del siglo XXI.

A pesar de este repunte, todas las especies supervivientes están clasificadas como «amenazadas» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

La evolución biológica de estas tortugas

Todas las especies de tortugas de Galápagos evolucionaron a partir de ancestros comunes que llegaron desde el continente sudamericano por dispersión sobre el agua.

Los estudios genéticos han demostrado que la tortuga del Chaco de Argentina y Paraguay es su pariente vivo más cercano. La población fundadora mínima fue una hembra preñada o una pareja reproductora. La supervivencia en el viaje oceánico de 1.000 km se explica porque las tortugas son flotantes, pueden respirar extendiendo el cuello por encima del agua y son capaces de sobrevivir meses sin comida ni agua dulce.

Como son malas nadadoras, el viaje fue probablemente pasivo, facilitado por la corriente de Humboldt, que se desvía hacia el oeste, hacia las islas Galápagos, desde el continente. Se cree que los ancestros del género Chelonoidis se dispersaron de forma similar desde África a Sudamérica durante el Oligoceno.

El pariente vivo más cercano (aunque no es un ancestro directo) de la tortuga gigante de las Galápagos es la tortuga del Chaco (Chelonoidis chilensis), una especie mucho más pequeña de Sudamérica.

La divergencia entre Chelonoidis chilensis y Chelonoidis niger se produjo probablemente hace 6-12 millones de años, un acontecimiento evolutivo que precedió a la formación volcánica de las islas Galápagos modernas más antiguas, hace 5 millones de años.

El análisis del ADN mitocondrial indica que las islas más antiguas (Española y San Cristóbal) fueron las primeras en ser colonizadas, y que estas poblaciones sembraron las islas más jóvenes a través de la dispersión de las corrientes locales.

El flujo genético restringido entre las islas aisladas dio lugar a la evolución independiente de las poblaciones hacia las formas divergentes observadas en las especies modernas. Así, las relaciones evolutivas entre las especies se hacen eco de la historia volcánica de las islas.

La evolución biológica de estas tortugas

Tipos y especies de tortugas de las Galapago

Isla Isabela

Las cinco poblaciones que viven en la isla más grande, Isabela, son las que son objeto de mayor debate en cuanto a si son verdaderas especies o sólo poblaciones o subespecies distintas.

Está ampliamente aceptado que la población que vive en el volcán más septentrional, el Volcán Wolf, es genéticamente independiente de las cuatro poblaciones del sur y, por tanto, es una especie separada.

Una colonización desde la isla de Santiago aparentemente dio lugar a la especie Lobo de Volcán (Chelonoidis becki), mientras que se cree que las cuatro poblaciones del sur descienden de una segunda colonización desde la isla de Santa Cruz, más meridional.

Se cree que las tortugas de Santa Cruz colonizaron primero el volcán Sierra Negra, que fue el primero de los volcanes de la isla en formarse. A continuación, las tortugas se extendieron hacia el norte a cada uno de los volcanes recién creados, dando lugar a las poblaciones que viven en el Volcán Alcedo y luego en el Volcán Darwin. Las pruebas genéticas recientes muestran que estas dos poblaciones son genéticamente distintas entre sí y de la población que vive en Sierra Negra (Chelonoidis guentheri) y, por tanto, forman las especies Chelonoidis vandenburghi (Alcedo) y Chelonoidis microphyes (Darwin).

La quinta población que vive en el volcán más meridional (Chelonoidis vicina) se cree que se separó de la población de Sierra Negra más recientemente y, por lo tanto, no es tan diferente genéticamente como las otras dos.

Isabela es la isla en la que habitan las tortugas más recientemente, por lo que sus poblaciones han tenido menos tiempo para evolucionar de forma independiente que las poblaciones de otras islas, pero, según algunos investigadores, todas son genéticamente diferentes y deberían considerarse cada una como especies separadas.

Tipos y especies de tortugas de las Galapago

Isla Floreana

El análisis filogenético puede ayudar a «resucitar» la especie extinta de Floreana (Chelonoidis niger) – una especie conocida sólo por los restos subfósiles.

Se encontró que algunas tortugas de Isabela coinciden parcialmente con el perfil genético de los especímenes de Floreana de las colecciones de los museos, lo que posiblemente indica la presencia de híbridos de una población transportada por los seres humanos de Floreana a Isabela, resultante ya sea de los individuos transportados deliberadamente entre las islas, o de los individuos arrojados por la borda de los barcos para aligerar la carga.

Se han identificado nueve descendientes de Floreana en la población cautiva del Centro de Cría Fausto Llerena en Santa Cruz; la huella genética se identificó en los genomas de las crías híbridas. Esto permite la posibilidad de restablecer una especie reconstruida a partir de la cría selectiva de los animales híbridos.

Además, es posible que aún existan individuos de la especie. El análisis genético de una muestra de tortugas de Volcan Wolf encontró 84 híbridos de primera generación de Chelonoidis niger, algunos con menos de 15 años de edad. Se estima que la diversidad genética de estos individuos requirió de 38 progenitores de Chelonoidis niger, muchos de los cuales podrían seguir vivos en la isla Isabela.

Isla Pinta

Se ha descubierto que la especie de la isla Pinta (C. abingdonii, ahora extinta) está más estrechamente relacionada con las especies de las islas San Cristóbal (Chelonoidis chathamensis) y Española (Chelonoidis hoodensis) que se encuentran a más de 300 km (190 mi) de distancia, y no con la de la vecina isla Isabela como se suponía anteriormente. Esta relación es atribuible a la dispersión por la fuerte corriente local desde San Cristóbal hacia Pinta.

Este descubrimiento sirvió de base para nuevos intentos de preservar el linaje de Chelonoidis abingdonii y para la búsqueda de una pareja adecuada para el Solitario Jorge, que había sido acorralado con hembras de Isabela.

La esperanza se vio reforzada por el descubrimiento de un macho híbrido de Chelonoidis abingdonii en la población de Volcán Wolf en el norte de Isabela, lo que aumenta la posibilidad de que existan más descendientes vivos de Pinta aún no descubiertos.

Tortugas galápagos

Isla Santa Cruz

Los estudios de ADN mitocondrial de las tortugas de Santa Cruz muestran hasta tres linajes genéticamente distintos que se encuentran en distribuciones poblacionales que no se solapan alrededor de las regiones de Cerro Montura, Cerro Fatal y La Caseta.

Aunque tradicionalmente se han agrupado en una sola especie (Chelonoidis porteri), todos los linajes están más estrechamente relacionados con las tortugas de otras islas que entre sí: las tortugas de Cerro Montura están más estrechamente relacionadas con G. duncanensis de Pinzón, Cerro Fatal con G. chathamensis de San Cristóbal, y La Caseta con las cuatro razas del sur de Isabela  así como con las tortugas de Floreana.

Isla de Pinzón

Cuando se descubrió que en la pequeña isla central de Pinzón sólo había entre 100 y 200 adultos muy viejos y que ninguna tortuga joven había sobrevivido hasta la edad adulta durante quizás más de 70 años, los científicos residentes iniciaron lo que acabaría siendo el Programa de Cría y Reproducción de Tortugas Gigantes.

A lo largo de los 50 años siguientes, este programa dio lugar a importantes éxitos en la recuperación de las poblaciones de tortugas gigantes en todo el archipiélago.

En 1965, los primeros huevos de tortuga recogidos de nidos naturales en la isla Pinzón fueron llevados a la Estación Científica Charles Darwin, donde completarían el periodo de incubación y luego eclosionarían, convirtiéndose en las primeras tortugas jóvenes criadas en cautividad. La introducción de ratas negras en Pinzón en algún momento de la segunda mitad del siglo XIX había provocado la erradicación completa de todas las tortugas jóvenes.

Las ratas negras se habían comido tanto los huevos como las crías de tortuga, destruyendo de hecho el futuro de la población de tortugas. Solo la longevidad de las tortugas gigantes les permitió sobrevivir hasta que el Parque Nacional de Galápagos, Island Conservation, la Fundación Charles Darwin, el Centro de Rapaces y los Laboratorios Bell eliminaron las ratas invasoras en 2012.

En 2013, anunciando un paso importante en la recuperación de la tortuga de Pinzón, salieron crías de los nidos de tortuga de Pinzón nativos de la isla y el Parque Nacional de Galápagos devolvió con éxito 118 crías a su hogar en la isla nativa.

Los socios volvieron a la isla de Pinzón a finales de 2014 y siguieron observando tortugas recién nacidas (ahora mayores), lo que indica que el reclutamiento natural se está produciendo en la isla sin obstáculos. También descubrieron una especie de caracol nueva para la ciencia.

Estos emocionantes resultados ponen de relieve el valor de conservación de esta importante acción de gestión. A principios de 2015, tras un amplio seguimiento, los socios confirmaron que las islas Pinzón y Plaza Sur están ahora libres de roedores.

Tortugas gigantescas de las Galapago

Española

En la isla sur de Española, solo se encontraron 14 tortugas adultas, dos machos y 12 hembras.

Al parecer, las tortugas no se encontraban entre ellas, por lo que no había reproducción. Entre 1963 y 1974, las 14 tortugas adultas descubiertas en la isla fueron llevadas al centro de tortugas de Santa Cruz y se inició un programa de cría de tortugas.

En 1977, una tercera tortuga macho de Española fue devuelta a Galápagos desde el zoológico de San Diego y se unió al grupo de cría.

Tras 40 años de trabajo de reintroducción de animales en cautividad, un estudio detallado del ecosistema de la isla ha confirmado que tiene una población estable y reproductora. Donde antes se conocían 15, ahora habitan más de 1.000 tortugas gigantes en la isla Española.

Un equipo de investigación ha descubierto que más de la mitad de las tortugas liberadas desde las primeras reintroducciones siguen vivas y se reproducen lo suficientemente bien como para que la población siga avanzando sin ayuda.

¿Sabías qué...?
En enero de 2020, se informó ampliamente de que Diego, una tortuga macho de 100 años, resucitó el 40% de la población de tortugas de la isla y se la conoce como la «tortuga Playboy».

Fernandina

La especie Chelonoidis phantastica de Fernandina se conocía originalmente por un solo espécimen, un viejo macho del viaje de 1905-06.

No se encontraron otras tortugas o restos en la isla durante mucho tiempo después de su avistamiento, lo que llevó a sugerir que el espécimen era una introducción artificial procedente de otro lugar.

En Fernandina no hay asentamientos humanos ni mamíferos asilvestrados, por lo que si esta especie existió alguna vez, su extinción habría sido por medios naturales, como la actividad volcánica.

No obstante, ocasionalmente se ha informado de la existencia de ejemplares en Fernandina.

En 2019, finalmente se descubrió un ejemplar hembra de edad avanzada en Fernandina y se trasladó a un centro de cría, y las pruebas de rastreo encontradas en la expedición indican que es probable que existan más individuos en la naturaleza. Se ha teorizado que la rareza de la especie puede deberse al duro hábitat en el que sobrevive, como los flujos de lava que se sabe que cubren frecuentemente la isla.

Qué comen las tortugas de las Galápago

Santa Fe

La especie extinta de Santa Fe aún no ha sido descrita y, por lo tanto, no tiene un nombre binomial, habiendo sido identificada a partir de la limitada evidencia de fragmentos de hueso (pero sin caparazón, la parte más duradera) de 14 individuos, huevos viejos y estiércol viejo encontrados en la isla en 1905-06.

La isla nunca ha sido habitada por el hombre ni ha tenido depredadores, pero se ha informado de balleneros que arrastraban tortugas fuera de la isla. Estudios genéticos posteriores de los fragmentos óseos indican que la especie de Santa Fe era distinta y estaba más estrechamente relacionada con Chelonoidis hoodensis.

Desde entonces se ha reintroducido y establecido en la isla una población de Chelonoidis hoodensis para suplir el papel ecológico de la tortuga de Santa Fe.

Fuentes y bibliografía

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